miércoles, noviembre 30, 2005

OTROS LUGARES DE INTERES

  1. www.plennedparenthood.org/pp2/portal/imahgenes/portal/healthil
  2. www.pololeos.com/espanhol/news/ides_es.htm/
  3. www.trinitintur.com/es/adoles.htm
  4. www.adolec.org
  5. www.pediatraldia.cl/cydpubertadhtm
  6. www.adolescencia.van/mx
  7. www.guiajuvenil.com/adolescentes/adolescencia.htm

ASPECTOS GENENERALES DE LA ADOLESCENCIA


ADOLESCENCIA
Introducción
Desde hace mucho tiempo la adolescencia se ha venido considerando como un período del desarrollo más difícil que el de los años de la niñez media. Sin embargo, el concepto de adolescencia como etapa psicológicamente compleja, digna de estudio científico, no apareció sino a fines del siglo XIX y recibió nuevo impulso gracias a la obra precursora de Stanley Hall, a principios del siglo XX.

Aun cuando la concepción de que la adolescencia es un estadio perturbado parece ser exagerada, la adolescencia es todavía un período de rápidos cambios físicos, sexuales, psicológicos, cognoscitivos y sociales a los que tiene que ajustarse el joven.
Los cambios fisiológicos de la pubertad, entre los que cabe considerar a la maduración sexual y al crecimiento adolescente, dan comienzo gracias a un incremento en la producción de hormonas activadoras secretadas por la glándula pituitaria anterior.
En la presente investigación se analiza la adolescencia, y todos los factores que ella conlleva para ambos sexos hasta la personalidad del individuo.

A. Adolescencia
La adolescencia comienza en la biología y termina en la cultura, en el occidente comienza de los 12 o 13 años y termina finalizando los 19 o comenzando los 20. Por una parte, los procesos de la maduración dan lugar a una rápida aceleración del crecimiento físico, al cambio de las dimensiones del cuerpo, a modificaciones hormonales y a unos impulsos sexuales más fuertes, al desarrollo de las características sexuales primarias y secundarias, así como a un nuevo crecimiento y diferenciación de las capacidades cognoscitivas.
Estos desarrollos biológicos y la necesidad en que se ve el individuo de adaptarse a los mismos dan a la adolescencia algunas características universales y la separan de períodos anteriores al desarrollo. Por otra parte, la cultura determina si el período de la adolescencia será largo o corto; si sus demandas sociales representan un cambio brusco o tan sólo una transición gradual desde etapas anteriores al desarrollo; y, ciertamente, el que se la reconozca explícitamente o no como una etapa aparte; claramente perfilada, del desarrollo en el transcurso de la vida.


1. La Pubertad
La cultura puede facilitar o obstruir el ajuste del joven a los cambios físicos y fisiológicos de la pubertad, y puede influir de modo que estos cambios se conviertan en motivo de orgullo o en causa de ansiedad y confusión. Pero lo que no puede es alterar el hecho de que estos cambios se producirán y que, de alguna manera, el adolescente tiene que hacerles frente. El término pubertad proviene del latin pubertad (que significa edad viril) y designa la primera fase de la adolescencia, cuando se pone de manifiesto la maduración sexual.
Estrictamente hablando, en la acepción científica moderna, la pubertad comienza con el crecimiento gradual de los ovarios (y de órganos relacionados con ellos, como es el útero) en las mujeres, y de la glándula prostática y las vesículas seminales en los hombres.
Sin embargo, debido a que estos cambios no son fácilmente observables, en la práctica clínica y en la investigación se suele notar a la pubertad desde que comienzan a elevarse los senos en la mujeres y hace su aparición el pelo púbico pigmentado en los varones. El comienzo de la maduración sexual va acompañado de una aceleración brusca del crecimiento, tanto de altura como de peso, que dura unos 2 años.
2. Factores Hormonales del Desa-rrollo
Los cambios físicos de la pubertad, sin exceptuar la maduración sexual y el crecimiento acelerado, son iniciados por una mayor producción de hormonas activadoras de la glándula pituitaria anterior, situada inmediatamente debajo de la base del encéfalo. La señal para este incremento de la producción hormonal, a su vez, proviene del hipotálamo, parte importante y compleja del encéfalo, pero sólo después de que el hipotálamo ha madurado lo suficiente, lo cual puede ocurrir a edades distintas en diferentes individuos.
Una de las cosas que probablemente habrán de preocupar tanto a los adolescentes como a sus padres es la de la estatura final. En vista de los persistentes estereotipos masculino y femenino, esto habrá de ocurrirles especialmente a los chicos que son cortos de estatura y a las chicas que tienen miedo de llegar a ser demasiado altas.
Gran parte de la preocupación de los adolescentes y de sus padres acerca de la estatura final es exagerada, sin embargo, puede ser resultado de una peculiar combinación de relaciones del desarrollo. Sin embargo, los individuos que ya son altos en la preadolescencia tienden a iniciar el crecimiento antes. De tal modo, durante en un tiempo pueden entrar en acción varias fuerzas combinadas engañosas y podrá ofrecerle a una chica que finalmente habrá de ser mucho más alta que sus compañeras. Sin embargo, una vez que tal chica y sus iguales de maduración más tardía hayan pasado el período de crecimiento rápido de la adolescencia, sus posiciones relativas en los tocante a la estatura muy probablemente volverán a ser las de la preadolescencia.

B. Maduración sexual
Tanto en estatura como en peso, hay notables diferencias individuales por lo que toca a la edad en que comienza la pubertad. Aún cuando hay alguna variación dentro de las series del desarrollo por ejemplo, los senos puede desarrollarse en las chicas antes o después de la aparición del pelo pubiano, el desarrollo físico durante la pubertad y la adolescencia sigue por lo general una progresión bastante ordenada.
Por ejemplo, el chico crece pronto probablemente desarrollará también el pelo pubiano y otros aspectos de la maduración sexual; la chica que muestra un desarrollo precoz de los senos probablemente tendrá pronto su primera menstruación. Los preadolescentes que muestran un desarrollo avanzado del esqueleto (huesos) probablemente iniciarán el crecimiento y su maduración sexual será precoz también.

1. El Desarrollo Sexual en los Varones
La primera indicación externa de la inminente maduración sexual en los varones consiste por lo común en un aumento de la tasa de crecimiento de los testículos y del escroto (la estructura en forma de bolsa que contiene a los testículos).
Puede observarse también el comienzo, aun cuando quizás sea lento, del crecimiento del pelo pubiano hacia las mismas fechas, o poco después. Aproximadamente un año más tarde, una aceleración en el crecimiento del pene acompaña al comienzo del tamaño de la estatura. El pelo axilar (corporal) y facial comúnmente hacen su primera aparición unos 2 años después del comienzo del pelo pubiano, aun cuando la relación es lo suficientemente variable como para que, en algunos chicos, el pelo axilar aparezca realmente primero.
La voz se hace patentemente más baja o grave, pero lo común, bastante avanzada de la pubertad. En algunos chicos este cambio de voz, es más bien brusco y dramático, en tanto que en otros ocurre tan gradualmente que casi no es perceptible. Durante este proceso, la laringe (o manzana de Adán) aumenta significativamente y las cuerdas vocales que contiene aplican aproximadamente su longitud, con lo cual el tono baja más o menos una octava.
Así como el comienzo de la menstruación puede ser causa de preocupaciones para la muchacha, la erección incontrolada y la eyaculación inicial pueden sorprender y preocupar a algunos varones púberes. Aun cuando la estimulación genital, así como otras formas de estimulación corporal, es agradable para el niño, la erección y la estimulación genital comúnmente llevan consigo un mayor sentido de apremio sexual durante la pubertad.

En este período el pene queda tumescente con gran facilidad, ya sea espontáneamente o en respuesta a toda una variedad de estímulos psicosexuales; "visiones provocativas, sonidos, olores, frases o cualquier cosa que sea; el adolescente varón (de menor edad) habita un espacio vital libindinizado, en el que casi todo puede adquirir un significado sexual.

Aun cuando los varones pueden sentirse orgullosos de su capacidad de erección como símbolo de su naciente virilidad, también pueden sentirse preocupados o molestos por una aparente incapacidad de controlar esta respuesta. Quizás les apene bailar con una muchacha o inclusive el ponerse de pie en un aula para dar una lección. A menudo se preguntan si a los demás muchachos les sucede esa falta de control semejante.

La eyaculación inicial del fluido seminal puede ser también motivo de preocupación. La primera eyaculación del chico adolescente probablemente ocurrirá al cabo de un año de iniciado el crecimiento en cuanto a la estatura, alrededor de los 14 años, aunque puede ocurrir desde los 11 o demorarse hasta los 16. La primera eyaculación puede producirse a consecuencia de una masturbación o de una emisión nocturna. Un chico que previamente se ha masturbado, con sensaciones acompañantes agradables pero sin eyaculación, podrá pensar que la eyaculación del fluido seminal es nociva o indicativa de que algo anda físicamente mal en él.

Al parecer, los adolescentes contemporáneos están mejor desarrollados y es menos probable que les preocupen tales sucesos del desarrollo como son las menstruación o las emisiones nocturnas que a los jóvenes de generaciones anteriores. No obstante, muchos jóvenes, de cualquiera de los sexos, especialmente en los primeros años de la adolescencia, no reciben instrucción adecuada de parte de sus padres, las escuelas o sus iguales y se torturan a sí mismos con miedos innecesarios.

2. El Desarrollo Sexual en las Muchachas
En la mujeres, el comienzo de la elevación del seno (el llamado período del botón en el desarrollo del pecho) suele ser la primera señal de madurez sexual, aun cuando en cerca de una tercera parte de las niñas puede antecederla la aparición de pelo en el pubis.
El crecimiento del útero y de la vagina ocurre simultáneamente con el desarrollo del seno y también se agranda, los labios y el clítoris. La menarquía (es decir, la edad a que comienza la menstruación) se produce relativamente tarde en la serie de desarrollo, y caso invariable después de que el crecimiento en cuanto a estatura ha comenzado a frenarse.

Frecuentemente hay un período que puede durar de un año a un año y medio después del comienzo de la menstruación, durante el cual la chica adolescente no es capaz aún fisiológicamente de concebir. De manera semejante, los chicos son capaces de tener relaciones sexuales mucho antes de la aparición de espermatozoides vivos.

Para la muchacha adolescente, la menstruación es mucho más que un simple reajuste fisiológico. Es un símbolo de madurez sexual, de su estatus futuro como mujer. Porque las reacciones de una chica a la menstruación pueden generalizarse ampliamente, tiene importancia capital que su experiencia inicial sea lo más buena posible.

Muchas chichas esperan serenamente el comienzo de la menstruación y algunas lo interpretan orgullosamente, como señal de un ascenso de rango. Por desgracia, sin embargo, muchas otras toman negativamente este fenómeno normal de su desarrollo. En varios estudios una clara mayoría de muchachas que todavía no menstruaban, o que ya lo hacían, interpretaron los efectos de la menstruación como negativos o, en el mejor de los casos, como neutrales.

C. Efectos del crecimiento mental durante la adolescencia
Las capacidades cognoscitivas del joven o de la joven siguen desarrollándose también, lo mismo cuantitativa que cualitativamente, durante los años de la adolescencia. La importancia de los cambios que tienen lugar durante este período, sobre todo la aparición de la etapa de las operaciones formales, mal podría sobreestimarse.

Estos cambios desempeñan un papel decisivo en lo que respecta a ayudar al adolescente a encarar las demandas creciente complejas, en materia de educación y de vocación, que se le hacen. Sería virtualmente imposible dominar temas académicos tales como el cálculo o el uso de metáforas en poesía, sin un elevado nivel de pensamiento abstracto; sin poseer la capacidad que Piaget ha llamado de las operaciones de segundo grado, o capacidad de pensar acerca de aseveraciones que no guardan relación con objetos reales del mundo.

Nuevas reflexiones, sin embargo, nos harán ver que muchos otros aspectos del desarrollo adolescente dependen también de los adelantos cognoscitivos realizados durante este período. Estos cambios cognoscitivos influyen fuertemente en la modificaciones del carácter de las relaciones padres-hijos, en las nacientes características de la personalidad y en los mecanismos de defensa psicológica, en la planeación de las futuras metas educativas y vocacionales, en las crecientes preocupaciones por los valores sociales, políticos y personales, e incluso en el sentido que se va desarrollando de la identidad personal.

Uno de los aspectos más importantes de la aparición del pensamiento operacional formal es la capacidad de tomar en consideración hipótesis o proposiciones teóricas que se apartan de los acontecimientos inmediatamente observables.
La personalidad de un individuo se ve afectada por la conducta que no es mas que las manifestaciones visibles del comportamiento, juzgadas según el grado en que dichas actuaciones se conforman a las normas y costumbres del grupo social. Así se habla de buena conducta" o "mala conducta", según el nivel de adecuación del comportamiento de los individuos a los mencionados parámetros.

Sin embargo, los padres, los educadores y todas las personas que tienen a su cargo la tarea de formar y guiar a las jóvenes generaciones, deben profundizar más en el conocimiento de estos aspectos para tener una mejor comprensión del complejo mecanismo del comportamiento humano. Una definición bastante amplia de la conducta la describe como: "Todo aquello que hacemos, sentimos y pensamos". Esta definición, a pesar de su aparente sencillez, abarca tres campos básicos: actividades motrices, actividades intelectuales y reacciones emocionales.
Los aspectos motrices incluyen: el comportamiento relativo al desarrollo físico, las reacciones posturales, la coordinación neuromuscular y ciertas aptitudes específicas como: prensión, locomoción y manipulación. Esta categoría comprende también adaptaciones de carácter perceptual manual, verbal y de orientación.

La actividad intelectual se refiere a la capacidad del individuo para acomodarse a nuevas situaciones, servirse de las experiencias pasadas para trazarse nuevos esquemas conceptuales y realizar abstracciones.
La conducta social concierne a las relaciones con los demás individuos y las reacciones ante los estímulos culturales. Abarca el lenguaje, la vida doméstica, la interacción social y la adaptación a los convencionalismos de la comunidad.
Karl y William Smith citados por Sánchez Hidalgo ofrecen otra definición de conducta, en la forma siguiente: "respuestas de un organismo vivo a su medio; adaptaciones que realiza un individuo a las condiciones y cambios del mundo que le rodea"
El individuo reacciona ante tres clases de estímulos: los que provienen del medio externo (frío, luz, calor, sonido, presión y otros); los que se originan en su medio interno (indispensables para mantener la homeostasis, o sea
la tendencia del organismo o mantener un estado interno constante) y las exigencias del medio social (presiones familiares, influencias culturales y raciales, grupos nacionales, actividades de recreación, de trabajo y otros).
Las personas, en su vivir cotidiano, responden constantemente a los estímulos de los medios externo, interno y social. Como el individuo tiene la capacidad de recordar y de aprender, los acontecimientos pasados y las experiencias actuales afectan sus respuestas. La conducta es, pues, la adaptación al medio, ya sea modificando las actuaciones, cambiando las condiciones del estímulo o transformando el ambiente.
En las definiciones planteadas, se observa que la conducta tiene una fase objetiva y una fase subjetiva, lo que complica considerablemente cualquier estudio que se trate de efectuar en relación con un caso específico. La fase objetiva es aquella que se percibe fácilmente, debido a que presenta manifestaciones exteriores. La fase subjetiva es el móvil interior o subyacente que, muchas veces, ni siquiera la persona afectada puede definir con claridad.
Los móviles interiores o impulsos subyacentes son los que hacen que el tratamiento de la conducta que se aparta de las normas que la sociedad considera deseables; se torne difícil en múltiples ocasiones.
El hombre ha intentado, a través de los tiempos, descubrir, en primer lugar, la explicación del mundo físico; y en segundo lugar, una explicación de sí mismo. Ambas investigaciones han sido llevadas hacia adelante, en virtud de dos tipos de esfuerzos que se han realizado en el tiempo y que corresponden a dos grandes etapas del conocimiento humano: la primera, caracterizada por la intuición y las explicaciones racionales; y la segunda, determinada por el advenimiento del método científico, una aplicación sistemática de observaciones y experimentos, que establecen las explicaciones sobre la base de hechos comprobables.
Sin embargo, a pesar del desarrollo de la ciencia, muchas consideraciones sobre la naturaleza de la conducta humana constituyen todavía motivo de especulación. Hasta las últimas décadas del pasado siglo se impuso la tendencia de explicar la delincuencia, o cualquier otra forma de desajuste social, como resultado de una perversión innata del ser humano. En los primeros años de este siglo la conducta humana se atribuía a los instintos, es decir, a patrones no aprendidos de la conducta.
Los modernos aportes de la Psicología y de la Sociología han permitido llegar a la conclusión de que toda personalidad está regida por la conducta humana. No hay conducta sin causa y, por lo tanto, existe una explicación para cada forma de conducirse. Hay actos cuya explicación salta a la vista, pero no siempre el individuo es capaz de explicar su conducta. En esos casos, la persona ignora cuáles son las presiones que determinan su manera de proceder.
Los móviles que establecen las necesidades, impulsos, tendencias, valores, intereses apreciaciones y actuaciones de los individuos, son el resultado de la interacción de diversos elementos entre los que se cuentan: los factores físicos, fisiológicos y psíquicos que componen la herencia biológica; y factores mesológicos, que proceden de la influencia del ambiente en que el individuo crece y se educa.
1. Factores que Inciden en la Per-sonalidad
Toda personalidad tiene factores que la ocasionan, por lo tanto es importante conocerlos para poder orientar al adolescente, ya que a esta edad lo que más le preocupa es su apariencia física.
Los cambios que observamos actualmente en el ambiente socioeconómico afectan considerablemente el desarrollo, el comportamiento del hombre de su familia y de todo grupo social.
En la escuela, algunas situaciones desconciertan al educador que debe enfrentar y manejar educandos que evidencian trastornos de personalidad. Estos adolescentes poco a poco se van convirtiendo en seres apáticos, descontentos, agresivos, tímidos, exhibicionistas, nerviosos; y hasta llegan a sufrir ciertos defectos físicos (visuales, auditivos) y desajustes emocionales con limitadas posibilidades de aprendizaje presentando en el aula problemas de conducta.
Debemos ser muy cautelosos al formular juicios valorati- vos sobre el comportamiento del ser humano procurando que los mismos no posean valoraciones prejuiciadas desde distintas perspectivas:
El enfoque biofísico se refiere al trastorno orgánico; el enfoque psicoanalítico se presenta cuando hay problemas psíquicos dentro del individuo (disturbios emocionales); el enfoque conductual pone énfasis en las normas de conducta que se aprenden. Dentro del enfoque educativo podemos decir que el desajuste de una conducta es el trastorno en el desarrollo emocional manifestando sentimientos de hostilidad, inadaptación, desconfianza y otros.
Es importante que el educador, ante los problemas de conducta realice un diagnóstico de las posibles causas de dichos problemas, para poder aplicar cualquier procedimiento que influyan sobre los mismos de una manera racional y aceptable. De esta forma orienta al estudiante y nunca reprime ni prohíbe ni castiga ya que no sería la mejor actitud ejecutada por el educador.
El alumno es un ser en pleno desarrollo evolutivo por lo cual las normas de conducta que se establezcan tienen importancia vital, ya que de ello dependerá lo que el individuo habrá de ser en el futuro.
En el aprendizaje del niño influyen factores exógenos o sea lo que le rodea exteriormente y los factores endógenos, es decir lo que el individuo internaliza. De la intensidad en que intervengan estos factores se determinarán los problemas de aprendizaje que presentará el estudiante en diversas etapas de su vida.
Los nuevos ideales de la educación y el desarrollo de una filosofía de la vida que reconoce la importancia de los derechos individuales se han cambiado para transformar básicamente el significado de la disciplina como una fase de proceso educativo.
Lo esencial de la disciplina, como aspecto educativo, es que los educandos adquieran formas de actuación adecuadas a la convivencia social y a la organización conveniente para el trabajo.
El aprendizaje será efectivo y continuo sólo cuando la actividad educativa esté de acuerdo con las capacidades, necesidades e intereses de los educandos para ello el maestro tendrá que graduar; clasificar y adecuar el contenido y las experiencias de aprendizaje.
Les enseñará a los niños cómo profundizar y ampliar sus intereses; cuando les dé la oportunidad de compartir su propio aprendizaje, no sólo se sentirán orgullosos de las satisfacciones logradas, que recordarán y aplicarán lo aprendido sino que disminuirán los problemas disciplinarios.
La calidad de la disciplina en el aula dependerá por lo regular de lo que el maestro hace o deja de hacer mientras imparte y comparte su enseñanza en la clase. Lo que haga el maestro con una clase entera, o aun con un solo estudiante delante de la clase afectará a menudo la disciplina del grupo entero.

Conclusiones
1. La adolescencia es un período difícil tanto para los padres como para el hijo que la vive, pues la gran mayoría de las veces se siente incomprendido y rechazado.
2. La adolescencia es un período idealista. Ello lleva la joven a juzgar con severidad los comportamientos individuales , sobre todo los del adulto.
3. La inteligencia del adolescentes es muy similar a la del adulto.
4. El adolescentes continúa recibiendo el cariño familiar, pero poco a poco ese cariño comienza a encontrar sustituto fuera del hogar.
5. A partir de los 14 años los chicos dejan de ser niños. Han alcanzado prácticamente su desarrollo físico.
6. A medida que madura el proceso de pensamiento adolescente, los jóvenes son más capaces de reflexionar sobre su propia identidad.

Aspectos de madurez cognitiva




Operaciones formales; según la teoría de Piaget, etapa final del desarrollo cognitivo caracterizada pero la capacidad para pensar de manera abstracta.

El desarrollo cognitivo ha sido constante, los adolescentes no sólo parecen diferentes de los niños más jóvenes sino que piensan de manera diferente, son capaces de desarrollar pensamiento abstracto y emitir juicios morales sofisticados, y pueden planear el futuro de modo más real.

Etapa de operaciones formales de Piaget
Este desarrollo, que se inicia cerca de los 11 años, les proporciona nuevas y más flexibles maneras de manejar la información. Ya no se limita al aquí y al ahora, sino que pueden comprender el tiempo histórico y el espacio exterior. Puede emplear símbolos para representar otros símbolos.

La capacidad de producir pensamientos abstractos tiene implicaciones emocionales. Desde muy temprano, un niño puede amar al padre u odiar a u compañero de clase, ahora el adolescente puede amar la libertad u odiar la explotación.

Razonamiento hipotético deductivo; formular una hipótesis y diseñar un experimente para probarla. El razonamiento hipotético deductivo le proporciona una herramienta para resolver problemas, desde reparar el automóvil familiar hasta elaborar una teoría política. Capacidad, para acompañar el estadio de las operaciones formales, desarrollar, examinar y probar hipótesis

Los estudios microgenéticos del comportamiento en situaciones de resolución de problemas apoyan el análisis de Piaget según el cual las operaciones concretas difieren de las operaciones formales

¿Qué Causa el Desplazamiento hacia el razonamiento formal?

Piagent lo atribuyó a la combinación de madurez cerebral y a la ampliación de oportunidades educativas. Ambas son esenciales: incluso si el desarrollo neurológico de los jóvenes ha avanzado suficientemente para permitir el razonamiento formal.

Procesos Cognitivos en la Adolescencia



Erikson; Identidad frente a confusión de identidad

Erikson afirma que la principal tarea de la adolescencia es enfrentar la crisis de identidad frente a confusión de identidad para convertirse en un adulto único que da un sentido coherente de yo y desempeña un papel importante en la sociedad.

Teoría; en la teoría de Erikson, quinta crisis del desarrollo psicosocial, en la que el adolescente busca dar sentido coherente al yo, incluido el papel que el o ella desempeñan en la sociedad. También se denomina identidad frente a confusión de papel.

Para formar la identidad, los adolescentes deben determinar y organizar sus capacidades, necesidades, intereses y deseos para expresarlos luego en un contexto social. Erikson descubrió que el primer riesgo de esta etapa era la confusión de identidad o de papel, que puede durar hasta alcanzar la edad psicológica adulta.

La identidad se forma a medida que los jóvenes resuelven tres aspectos importantes: la elección de una ocupación, la adopción de valores en qué creer y por qué vivir, y el desarrollo de una identidad sexual satisfactoria. Durante la crisis de la niñez intermedia, ingenio, frente, a inferioridad, los niños adquieren las habilidades necesarias para tener éxito en su cultura; ahora que son adolescentes, necesitan saber cómo utilizarlas

Durante la moratoria psicosocial, es decir el “tiempo libre” que proporciona la adolescencia, muchos jóvenes buscan establecer compromisos a los cuales mantenerse fieles.

El grado en que los jóvenes permanecen fieles a los compromisos influye en su capacidad para resolver la crisis de identidad. Los adolescentes que resuelven satisfactoriamente esa crisis desarrollan la virtud de la fidelidad confianza y lealtad permanente o sentido de pertenencia a un ser amado o a los amigos y compañeros. La fidelidad también puede indiciar identificación con un conjunto de valores, una ideología, una religión, un movimiento político una búsqueda creativa o un grupo étnico. La teoría de Erikson afirma que el desarrollo de la identidad masculina es la norma. Según Erikson, el hombre sólo es capaz de experimentar intimidad real después de que ha logrado una identidad estable, mientras la mujer se define a sí misma en el matrimonio y la maternidad.

Marcia, Cuatro estadios diferentes de desarrollo (crisis y compromiso)


Estados de identidad: en la terminología de Marica estados de desarrollo del yo que dependen de la presencia o ausencia de crisis y compromiso

• Crisis: en la terminología de Marcia periodo de toma de decisiones conscientes relacionadas con la formación de identidad.

• Compromiso: en la terminología de Marcia, inversión personal en una ocupación o un sistema de creencias.

1. logro de identidad; estado de identidad caracterizado por el compromiso con elecciones hechas después de una crisis, un periodo dedicado a explorar alternativas

2. aceptación sin raciocinio; estado de identidad en el cual una persona que no dedica tiempo a considerar alternativas se promete con las planes de otra persona para su vida

3. moratoria; estado de identidad en que una persona normalmente considera alternativas y parece guiado por el compromiso

4. difusión de identidad; estado de identidad caracterizado por la ausencia de compromiso y la falta de examen serio de alternativas.

Elkind: El Yo Fragmentado

Sentido de identidad construido al sustituir las propias actitudes creencias y compromisos por las de otras personas.

Según Elkind, existen dos caminos para llegar a la identidad, diferenciación e integración; llegar a tener conciencia de los muchos aspectos que lo diferencian a un de laso demás y luego integrar estas partes distintivas de uno mismo en un todo unificado y único.

El segundo camino, más fácil al comienzo, es la sustitución: desplazar como hace el niño, un conjunto de ideas y sentimiento acerca del yo por otro, simplemente adoptando como propias las actitudes, las creencias y los compromisos de otras personas.

Como se Puede Ayudar a los Adolescentes con Estres

Los adolescentes, al igual que los adultos, pueden experimentar estrés todos los días y se pueden beneficiar de aprender las destrezas para manejar el estrés. La mayoría de los adolescentes experimentan más estrés cuando perciben una situación como peligrosa, difícil o dolorosa y ellos no tienen los recursos para enfrentarla o abordarla. Algunas de las fuentes de estrés para los adolescentes pueden incluir:

- Las demandas y frustraciones de la escuela
- Los pensamientos y sentimientos negativos sobre sí mismos
- Los cambios en sus cuerpos
- Los problemas con sus amigos y/o pares en la escuela
- El vivir en un ambiente/vecindario poco seguro
- La separación o divorcio de sus padres
- Una enfermedad crónica o problemas severos en la familia
- La muerte de un ser querido
- El mudarse o cambiar de escuela
- El llevar a cabo demasiadas actividades o el tener expectativas demasiado altas
- Los problemas finacieros de la familia.

Algunos adolescentes se sobrecargan con el estrés. Cuando ello sucede, el estrés manejado de manera inadecuada puede llevar a la ansiedad, el retraimiento, la agresión, las enfermedades físicas, o destrezas inadecuadas para confrontarlo tales como el uso de las drogas y/o del alcohol.

Cuando se percibe una situación como difícil o penosa, ocurren cambios en nuestras mentes y nuestros cuerpos que nos preparan para responder ante el peligro. El responder "peleando, huyendo o congelándose" incluye un aumento en los latidos del corazón y en el número de veces que se respira, aumenta la cantidad de sangre que fluye hacia los músculos de los brazos y de las piernas, se enfrían y sudan las manos y los pies, se revuelve el estómago y/o se siente terror o pavor.

El mismo mecanismo que crea la respuesta al estrés lo puede terminar. Tan pronto decidimos que una situación ya no es peligrosa, pueden ocurrir cambios en nuestra mente y en nuestro cuerpo que nos ayudan a relajarnos y a calmarnos. Esta "respuesta relajante" incluye la disminución en los latidos del corazón y de la respiración y una sensación de bienestar. Los adolescentes que desarrollan la "respuesta relajante" y otras destrezas para manejar el estrés se sienten menos indefensos y tienen más alternativas cuando responden al estrés.

Los padres pueden ayudar a sus adolescentes de las siguientes maneras:

- Determinando si el estrés está afectando la salud, el comportamiento, los pensamientos o los sentimientos de su adolescente.
- Escuchando cuidadosamente a los adolescentes y estando pendiente a que no se sobrecarguen.
- Aprendiendo y modelando las destrezas del manejo del estrés.
- Respaldando la participación en los deportes y otras actividades pro-sociales.

Los adolescentes pueden disminuir su estrés con los siguientes comportamientos y técnicas:

- Haciendo ejercicios y comiendo con regularidad
- Evitando el exceso de la cafeína la cual puede aumentar los sentimientos de ansiedad y agitación
- Evitando el uso de las drogas ilegales, el alcohol y el tabaco
- Aprendiendo ejercicios de relajación (respiración abdominal y técnicas de relajación de los músculos)
- Desarrollando el entrenamiento de destrezas afirmativas. Por ejemplo, expresando los sentimientos de manera cortés, firme y no de manera muy agresiva ni muy pasiva: ("A mí me da coraje cuando tú me gritas". "Por favor, deja de gritar".)
- Ensayando y practicando las situaciones que le causan estrés. Un ejemplo es el tomar una clase de oratoria, si el hablar frente a la clase le pone ansioso
- Aprendiendo destrezas prácticas para enfrentarse a la situación. Por ejemplo, divida una tarea grande en porciones pequeñas, que sean más fáciles de realizar
- Disminuyendo el hablarse de manera negativa a sí mismo: rete los pensamientos negativos sobre usted mismo con pensamientos neutrales o positivos. "Mi vida nunca será mejor" se puede transformar en " Yo puedo sentirme ahora desesperanzado, pero mi vida probablemente mejorará si yo trabajo para ello y consigo alguna ayuda"
- Aprendiendo a sentirse bien haciendo un trabajo competente o "suficientemente bueno" a cambio de demandar perfección de si mismo y de otros
- Tomando un descanso de las situaciones que le causan estrés. Las actividades como escuchar música, hablar con un amigo, dibujar, escribir o pasar un rato con una mascota ("pet") pueden reducir el estrés
- Estableciendo un grupo de amigos que puedan ayudarle a hacer frente a las situaciones de manera positiva.

Mediante el uso de éstas y otras técnicas, los adolescentes pueden comenzar a manejar el estrés. Si un adolescente habla acerca de, o muestra indicios de que está demasiado tenso, una consulta con un siquiatra de niños y adolescentes o con un profesional de la salud mental capacitado puede ser de gran ayuda.

Los Niños y el Divorcio

Hoy en día de cada dos matrimonies uno termina en divorcio y muchas de las parejas divorciadas tienen niños. Los padres que se están divorciando a menudo se preocupan acerca del efecto que el divorcio tendrá en sus hijos. Durante este período difícil, los padres puede que se preocupen por sus propios problemas, pero continúan siendo las personas más importantes en la vida de sus hijos.

Mientras los padres bien pueden sentirse o desconsolados o contentos por su divorcio, invariablemente los niños se sienten asustados y confundidos por la amenaza a su seguridad personal. Algunos padres se sienten tan heridos o abrumados por el divorcio que buscan la ayuda y el consuelo de sus hijos. El divorcio puede ser malinterpretado por los niños a no ser que los padres les digan lo que les está pasando, cómo les afecta a ellos y cuál será su suerte.

Los niños con frecuencia creen que son la causa del conflicto entre su padre y su madre. Muchos niños asumen la responsabilidad de reconciliar a sus padres y algunas veces se sacrifican a sí mismos en el proceso. En la pérdida traumática de uno o de ambos padres debido al divorcio, los niños pueden volverse vulnerables tanto a enfermedades físicas como mentales. Con mucho cuidado y atención, sin embargo, una familia puede hacer uso de su fortaleza o de sus factores positivos durante el divorcio, ayudando así a los niños a tratar de manera constructiva con la solución al conflicto de sus padres.

El hablarle a los niños acerca del divorcio es difícil. Los siguientes consejos puden ayudar a los niños y a los padres con el reto y el estrés sobre estas conversaciones:

- no lo mantenga en secreto o espere hasta el último momento
- infórmeselo a su niño junto con cónyuge
- mantenga las cosas de manera simple y directa
- dígale que el divorcio no es culpa de él/ella
- admita que ello será penoso y desconcertante para todos
- asegúrele a su niño que los dos todavía lo quieren y que siempre serán sus padres
- no discuta con el niño las faltas y problemas de cada uno de ustedes

Los padres deben percatarse de las señales de estrés persistentes en su hijo o en sus hijos. Los niños pequeños pueden reaccionar al divorcio poniéndose más agresivos, rehusándose a cooperar o retrayéndose en sí mismos. Los niños mayores pueden sentir mucha tristeza o experimentar un sentimiento de pérdida. Los problemas de comportamiento son muy comunes entre estos niños y su trabajo en la escuela puede afectarse negativamente. Ya sea como adolescentes o como adultos, los hijos de parejas divorciadas a menudo tienen problemas en sus relaciones y con su autoestima.
Los niños tendrán menos problemas si saben que su mamá y su papá continuarán actuando como padres y que ellos los seguirán ayudando aún cuando el matrimonio se termine y el padre y la madre no vivan juntos. Las disputas prolongadas acerca de la custodia de los hijos o la coerción a los niños para que se pongan de parte del papá o de la mamá les pueden hacer mucho daño a los hijos y pueden acrecentar el daño que les hace el divorcio. Las investigaciones demuestran que los niños se desarrollan mejor cuando los padres tienen la capacidad de cooperar para su bienestar.

La obligación continuada de los padres por lograr el bienestar de los hijos es vital. Si el niño muestra indicios de estrés, los padres deben consultar con su médico de familia o con su pediatra para que los refiera a un siquiatra de niños y adolescentes para que le haga una evaluación y les dé tratamiento. Además, el siquiatra de niños y adolescentes puede reunirse con los padres para ayudarles a que aprendan qué hacer para que el estrés del divorcio sea más fácil para toda la familia. La sicoterapia para los niños de una pareja divorciada y para los padres divorciados puede ser de gran beneficio.

Los Niños que Roban

Cuando un niño o adolescente roba, los padres naturalmente se preocupan. Ellos se preocupan por las causas del comportamiento del niño y se preguntan si su hijo o hija es un "delincuente juvenil".

Es normal que un niño pequeño tome algo que exite su interés o que le llame la atención. Esto no se puede considerar como un robo hasta que el niño sea suficientemente mayor, generalmente de tres a cinco años y pueda entender que el coger algo que le pertenece a otra persona está mal. Los padres tienen que educar de manera activa a sus niños acerca de los derechos a la propiedad y la consideración hacia los demás. Los padres son también modelos para sus hijos. Si usted trae a su casa el papel o las plumas de la oficina o se jacta sobre un error cometido por el cajero del supermercado, va a ser muy dificil que su niño entienda sus lecciones acerca de la honradez.

Aunque hayan aprendido que el robar es malo, los niños mayores y los adolescentes roban por varias razones. Un joven puede robar para tener cosas iguales a las de su hermano o hermana, quien aparentemente es favorecido con regalos y cariño. Algunas veces, un niño puede robar como muestra de valentía ante sus amigos, o para hacer regalos a su familia o amigos o para ser más aceptado por sus pares. Los niños pueden también robar por el temor a una dependencia; ellos desean no tener que depender de nadie, de manera que roban lo que necesitan.

Los padres deben de preguntarse si es que el niño ha robado por la necesidad de recibir mayor atención. En tales casos, el niño puede estar expresando ira o tratando de "cobrárselas" con sus padres y el objeto robado se convierte en un substituto de amor o afecto. Los padres deben de hacer un esfuerzo y darle más reconocimiento al niño como miembro importante de la familia.

Si los padres toman las medidas adecuadas, en la mayoría de los casos el robo cesa según el niño va creciendo. Los psiquiatras de niños y adolescentes recomiendan que cuando los padres se den cuenta de que su niño ha robado, ellos:

- Le digan al niño que robar es malo
- Ayuden al adolescente a pagar o a devolver el objeto robado
- Se aseguren de que el niño no se beneficie del robo bajo ninguna circunstancia
- Eviten sermonearle, pronosticar el mal comportamiento futuro, o el decir que ahora se le considera al niño un ladrón o una persona mala
- Hacerle claro que su comportamiento es totalmente inaceptable dentro de las costumbres familiares y de la comunidad.

Una vez que el niño ha pagado o ha devuelto la mercancía robada, los padres no deben de traer de nuevo el caso, de manera que el niño pueda comenzar "en limpio" otra vez.

Si el robo es persistente y está acompañado de otros problemas de comportamiento o síntomas, el robar puede ser una señal de problemas serios en el desarrollo emocional del niño o problemas en la familia. Los niños que roban repetidamente tienen dificultad para confiar en los demás y para establecer buenas relaciones con otros. En vez de sentirse culpables, ellos culpan a otras personas por su comportamiento y le echan la culpa a los demás alegando que, "ya que ellos se niegan a darme lo que necesito, yo lo tomo". Estos niños se beneficiarían de una evaluación por un psiquiatra de niños y adolescentes.

Al tratar a un niño que roba persistentemente, el psiquiatra de niños y adolescentes evaluará cuáles son las verdaderas razones por las cuales el niño tiene una necesidad de robar y desarrollará un programa de tratamiento. Algunos aspectos importantes del tratamiento son el ayudar al niño a aprender a establecer una relación de confianza, y el ayudar a la familia para que apoye al niño en una trayectoria más saludable de desarrollo.

ASPECTOS BIOLOGICOS




A. Adolescencia

La adolescencia comienza en la biología y termina en la cultura, en el occidente comienza de los 12 o 13 años y termina finalizando los 19 o comenzando los 20. Por una parte, los procesos de la maduración dan lugar a una rápida aceleración del crecimiento físico, al cambio de las dimensiones del cuerpo, a modificaciones hormonales y a unos impulsos sexuales más fuertes, al desarrollo de las características sexuales primarias y secundarias, así como a un nuevo crecimiento y diferenciación de las capacidades cognoscitivas.

Estos desarrollos biológicos y la necesidad en que se ve el individuo de adaptarse a los mismos dan a la adolescencia algunas características universales y la separan de períodos anteriores al desarrollo. Por otra parte, la cultura determina si el período de la adolescencia será largo o corto; si sus demandas sociales representan un cambio brusco o tan sólo una transición gradual desde etapas anteriores al desarrollo; y, ciertamente, el que se la reconozca explícitamente o no como una etapa aparte; claramente perfilada, del desarrollo en el transcurso de la vida.


1. La Pubertad

La cultura puede facilitar o obstruir el ajuste del joven a los cambios físicos y fisiológicos de la pubertad, y puede influir de modo que estos cambios se conviertan en motivo de orgullo o en causa de ansiedad y confusión. Pero lo que no puede es alterar el hecho de que estos cambios se producirán y que, de alguna manera, el adolescente tiene que hacerles frente. El término pubertad proviene del latin pubertad (que significa edad viril) y designa la primera fase de la adolescencia, cuando se pone de manifiesto la maduración sexual.
Estrictamente hablando, en la acepción científica moderna, la pubertad comienza con el crecimiento gradual de los ovarios (y de órganos relacionados con ellos, como es el útero) en las mujeres, y de la glándula prostática y las vesículas seminales en los hombres.
Sin embargo, debido a que estos cambios no son fácilmente observables, en la práctica clínica y en la investigación se suele notar a la pubertad desde que comienzan a elevarse los senos en la mujeres y hace su aparición el pelo púbico pigmentado en los varones. El comienzo de la maduración sexual va acompañado de una aceleración brusca del crecimiento, tanto de altura como de peso, que dura unos 2 años.

2. Factores Hormonales del Desarrollo

Los cambios físicos de la pubertad, sin exceptuar la maduración sexual y el crecimiento acelerado, son iniciados por una mayor producción de hormonas activadoras de la glándula pituitaria anterior, situada inmediatamente debajo de la base del encéfalo. La señal para este incremento de la producción hormonal, a su vez, proviene del hipotálamo, parte importante y compleja del encéfalo, pero sólo después de que el hipotálamo ha madurado lo suficiente, lo cual puede ocurrir a edades distintas en diferentes individuos.

Una de las cosas que probablemente habrán de preocupar tanto a los adolescentes como a sus padres es la de la estatura final. En vista de los persistentes estereotipos masculino y femenino, esto habrá de ocurrirles especialmente a los chicos que son cortos de estatura y a las chicas que tienen miedo de llegar a ser demasiado altas.

Gran parte de la preocupación de los adolescentes y de sus padres acerca de la estatura final es exagerada, sin embargo, puede ser resultado de una peculiar combinación de relaciones del desarrollo. Sin embargo, los individuos que ya son altos en la preadolescencia tienden a iniciar el crecimiento antes. De tal modo, durante en un tiempo pueden entrar en acción varias fuerzas combinadas engañosas y podrá ofrecerle a una chica que finalmente habrá de ser mucho más alta que sus compañeras. Sin embargo, una vez que tal chica y sus iguales de maduración más tardía hayan pasado el período de crecimiento rápido de la adolescencia, sus posiciones relativas en los tocante a la estatura muy probablemente volverán a ser las de la preadolescencia.

B. Maduración sexual

Tanto en estatura como en peso, hay notables diferencias individuales por lo que toca a la edad en que comienza la pubertad. Aún cuando hay alguna variación dentro de las series del desarrollo por ejemplo, los senos puede desarrollarse en las chicas antes o después de la aparición del pelo pubiano, el desarrollo físico durante la pubertad y la adolescencia sigue por lo general una progresión bastante ordenada.

Por ejemplo, el chico crece pronto probablemente desarrollará también el pelo pubiano y otros aspectos de la maduración sexual; la chica que muestra un desarrollo precoz de los senos probablemente tendrá pronto su primera menstruación. Los preadolescentes que muestran un desarrollo avanzado del esqueleto (huesos) probablemente iniciarán el crecimiento y su maduración sexual será precoz también.

1. El Desarrollo Sexual en los Varones
La primera indicación externa de la inminente maduración sexual en los varones consiste por lo común en un aumento de la tasa de crecimiento de los testículos y del escroto (la estructura en forma de bolsa que contiene a los testículos).

Puede observarse también el comienzo, aun cuando quizás sea lento, del crecimiento del pelo pubiano hacia las mismas fechas, o poco después. Aproximadamente un año más tarde, una aceleración en el crecimiento del pene acompaña al comienzo del tamaño de la estatura. El pelo axilar (corporal) y facial comúnmente hacen su primera aparición unos 2 años después del comienzo del pelo pubiano, aun cuando la relación es lo suficientemente variable como para que, en algunos chicos, el pelo axilar aparezca realmente primero.

La voz se hace patentemente más baja o grave, pero lo común, bastante avanzada de la pubertad. En algunos chicos este cambio de voz, es más bien brusco y dramático, en tanto que en otros ocurre tan gradualmente que casi no es perceptible. Durante este proceso, la laringe (o manzana de Adán) aumenta significativamente y las cuerdas vocales que contiene aplican aproximadamente su longitud, con lo cual el tono baja más o menos una octava.

Así como el comienzo de la menstruación puede ser causa de preocupaciones para la muchacha, la erección incontrolada y la eyaculación inicial pueden sorprender y preocupar a algunos varones púberes. Aun cuando la estimulación genital, así como otras formas de estimulación corporal, es agradable para el niño, la erección y la estimulación genital comúnmente llevan consigo un mayor sentido de apremio sexual durante la pubertad.

En este período el pene queda tumescente con gran facilidad, ya sea espontáneamente o en respuesta a toda una variedad de estímulos psicosexuales; "visiones provocativas, sonidos, olores, frases o cualquier cosa que sea; el adolescente varón (de menor edad) habita un espacio vital libindinizado, en el que casi todo puede adquirir un significado sexual.

Aun cuando los varones pueden sentirse orgullosos de su capacidad de erección como símbolo de su naciente virilidad, también pueden sentirse preocupados o molestos por una aparente incapacidad de controlar esta respuesta. Quizás les apene bailar con una muchacha o inclusive el ponerse de pie en un aula para dar una lección. A menudo se preguntan si a los demás muchachos les sucede esa falta de control semejante.

La eyaculación inicial del fluido seminal puede ser también motivo de preocupación. La primera eyaculación del chico adolescente probablemente ocurrirá al cabo de un año de iniciado el crecimiento en cuanto a la estatura, alrededor de los 14 años, aunque puede ocurrir desde los 11 o demorarse hasta los 16. La primera eyaculación puede producirse a consecuencia de una masturbación o de una emisión nocturna. Un chico que previamente se ha masturbado, con sensaciones acompañantes agradables pero sin eyaculación, podrá pensar que la eyaculación del fluido seminal es nociva o indicativa de que algo anda físicamente mal en él.

Al parecer, los adolescentes contemporáneos están mejor desarrollados y es menos probable que les preocupen tales sucesos del desarrollo como son las menstruación o las emisiones nocturnas que a los jóvenes de generaciones anteriores. No obstante, muchos jóvenes, de cualquiera de los sexos, especialmente en los primeros años de la adolescencia, no reciben instrucción adecuada de parte de sus padres, las escuelas o sus iguales y se torturan a sí mismos con miedos innecesarios.

2. El Desarrollo Sexual en las Muchachas

En la mujeres, el comienzo de la elevación del seno (el llamado período del botón en el desarrollo del pecho) suele ser la primera señal de madurez sexual, aun cuando en cerca de una tercera parte de las niñas puede antecederla la aparición de pelo en el pubis.

El crecimiento del útero y de la vagina ocurre simultáneamente con el desarrollo del seno y también se agranda, los labios y el clítoris. La menarquía (es decir, la edad a que comienza la menstruación) se produce relativamente tarde en la serie de desarrollo, y caso invariable después de que el crecimiento en cuanto a estatura ha comenzado a frenarse.

Frecuentemente hay un período que puede durar de un año a un año y medio después del comienzo de la menstruación, durante el cual la chica adolescente no es capaz aún fisiológicamente de concebir. De manera semejante, los chicos son capaces de tener relaciones sexuales mucho antes de la aparición de espermatozoides vivos.

Para la muchacha adolescente, la menstruación es mucho más que un simple reajuste fisiológico. Es un símbolo de madurez sexual, de su estatus futuro como mujer. Porque las reacciones de una chica a la menstruación pueden generalizarse ampliamente, tiene importancia capital que su experiencia inicial sea lo más buena posible.

Muchas chichas esperan serenamente el comienzo de la menstruación y algunas lo interpretan orgullosamente, como señal de un ascenso de rango. Por desgracia, sin embargo, muchas otras toman negativamente este fenómeno normal de su desarrollo. En varios estudios una clara mayoría de muchachas que todavía no menstruaban, o que ya lo hacían, interpretaron los efectos de la menstruación como negativos o, en el mejor de los casos, como neutro.

El Crack y la Cocaina




La cocaína es una droga estimulante y altamente adictiva. El polvo de clorhidrato de cocaína se puede inhalar o disolver en agua para inyectárselo. El crack es la cocaína que no ha sido neutralizada por un ácido para convertirse en clorhidrato de cocaína. Este tipo de cocaína viene en forma de cristales de roca que se pueden calentar y cuyos vapores se pueden fumar. El término “crack” se refiere al crujido que se oye cuando se calientan los cristales.*

No importa en qué forma consumió la cocaína o la frecuencia con qué lo hizo, el usuario de cocaína se expone a tener una emergencia cardiovascular o cerebrovascular aguda, como un ataque al corazón o una apoplejía (también conocida como embolia, derrame cerebral o trombosis en español o “stroke” en inglés), que pueden resultar en la muerte súbita. Las muertes relacionadas con la cocaína a menudo son el resultado de un paro cardiaco o una convulsión seguida de un paro respiratorio.

Peligros para la salud

La cocaína es un fuerte estimulante del sistema nervioso central que interfiere con el proceso de reabsorción de la dopamina, un mensajero químico asociado con el placer y el movimiento. La acumulación de la dopamina resulta en una estimulación continua de las neuronas “receptoras”, lo cual está asociado con la euforia comúnmente reportada por los abusadores de la cocaína.

Los efectos físicos del consumo de la cocaína incluyen la constricción de los vasos sanguíneos, dilatación de las pupilas, y aumento en la temperatura, frecuencia cardiaca y presión arterial. La duración de los efectos eufóricos inmediatos de la cocaína (que incluyen hiperestimulación, claridad mental y disminución de la fatiga) dependen de la forma de administración. Cuanto más rápida sea la absorción, más intensa será la euforia pero más breve será su duración. La euforia puede durar de 15 a 30 minutos si se inhala la cocaína y de 5 a 10 minutos, si se la fuma. Un aumento en el uso de la cocaína puede reducir el período de tiempo que el usuario se siente eufórico y aumenta el riesgo de adicción.

Algunos usuarios de la cocaína informan sentir desasosiego, irritabilidad y ansiedad. Pueden desarrollar una tolerancia a la euforia y muchos son los adictos que informan tratar en vano de conseguir que la droga les produzca el mismo placer que la primera vez que la usaron. Ciertos usuarios aumentan su dosis para intensificar y prolongar los efectos eufóricos. Así como se puede desarrollar una tolerancia a la euforia, hay usuarios que también pueden volverse más sensibles a los efectos anestésicos y convulsivos de la cocaína, sin aumentar la dosis. Este aumento de sensibilidad puede explicar algunas de las muertes que ocurren después de consumir dosis aparentemente bajas de cocaína.

Episodios de uso excesivo de altas dosis de la cocaína pueden llevar a un estado creciente de irritabilidad, desasosiego y paranoia. Esto puede resultar en un período de psicosis paranoica total en la que el usuario pierde el sentido de la realidad y padece de alucinaciones auditivas.

Otras complicaciones asociadas con el uso de la cocaína incluyen alteraciones en el ritmo cardiaco, ataques al corazón, dolor en el pecho, falla respiratoria, apoplejía, convulsiones, dolor de cabeza, y complicaciones gastrointestinales tales como dolor abdominal y náusea. Ya que la cocaína tiene la tendencia a disminuir el apetito, muchos usuarios habituales pueden presentar signos de desnutrición.

Las diferentes maneras en que se consume la cocaína pueden ocasionar diferentes efectos adversos. Por ejemplo, la inhalación regular de la cocaína puede llevar a la pérdida del sentido del olfato, sangrados nasales, problemas para tragar, ronquera y secreción nasal crónica. La ingestión de la cocaína puede causar una severa gangrena intestinal debido a la reducción del flujo sanguíneo intestinal. Las personas que se inyectan cocaína pueden experimentar una reacción alérgica aguda y al igual que cualquier usuario de drogas inyectables, tienen mayor riesgo de contraer el VIH y otras enfermedades de transmisión sanguínea.

Un peligro adicional: el etileno de cocaína
Cuando las personas combinan el consumo de cocaína con el del alcohol, están agravando el peligro que presenta cada una de estas drogas y, sin saberlo, crean en sus propios cuerpos un experimento químico complejo. Varios investigadores auspiciados por el NIDA han encontrado que al combinar el uso de la cocaína con el alcohol, el hígado humano fabrica una tercera sustancia, el etileno de cocaína, que intensifica los efectos eufóricos de la cocaína y potencialmente aumenta el riesgo de muerte repentina.

Tratamiento

El abuso generalizado de la cocaína ha desencadenado un esfuerzo extensivo para establecer programas de tratamiento para este tipo de toxicomanía.

Una de las principales prioridades investigativas del NIDA es la de encontrar un medicamento que bloquee o reduzca en gran medida los efectos de la cocaína, para ser utilizado como parte de un programa de tratamiento integral. Algunos investigadores auspiciados por el NIDA también están examinando medicamentos que ayuden a aliviar el deseo vehemente por la droga que a menudo sienten las personas bajo tratamiento por adicción a la cocaína. Actualmente se están investigando la seguridad y eficacia de varios medicamentos que podrían ser usados en el tratamiento para la adicción a la cocaína.

Además de los medicamentos, las intervenciones conductuales, en particular la terapia cognitiva-conductual, pueden ser eficaces para disminuir el consumo de la droga. Lograr proporcionar una combinación óptima de tratamiento y servicios para cada persona es esencial para lograr resultados exitosos.

Alcance del uso

Estudio de Observación del Futuro (MTF, por sus siglas en inglés)
El MTF evalúa el alcance del uso de drogas y las percepciones relacionadas entre los estudiantes del 8º, 10º y 12º grado en los Estados Unidos. Entre el 2003 y el 2004, hubo un solo cambio estadísticamente significativo con relación al uso de cocaína. El uso en los últimos 30 días de la cocaína en polvo entre los estudiantes del 10º grado aumentó de 1.1 por ciento en el 2003 al 1.5 por ciento en el 2004.

El uso anual de cocaína en general aumentó en cada uno de estos tres grados desde principios de la década de los noventa hasta 1998 ó 1999, y desde entonces se ha mantenido estable o incluso ha disminuido un poco. Entre los estudiantes del 12º grado, la tasa aumentó del 3.1 por ciento en 1992 al 6.2 por ciento en 1999, y disminuyó de manera importante al 5.0 por ciento en el 2000, manteniéndose estable en un 4.8 por ciento hasta el 2003. Entre los estudiantes del 10º grado, la tasa aumentó del 1.9 por ciento en 1992 al 4.9 por ciento en 1999. En el 2004, el 3.7 por ciento de los estudiantes del 10º grado informaron haber usado cocaína en el año anterior, una disminución importante comparada con el tope alcanzado en 1999, a pesar de que los cambios de un año al otro no fueron significativos. Entre los estudiantes del 8º grado, en 1991 el 1.1 por ciento informó haber usado cocaína en el año anterior a la encuesta, cifra que aumentó al 3.0 por ciento en 1996, manteniéndose relativamente estable en esa tasa por varios años hasta el 2004 cuando bajó al 2.0 por ciento, una disminución significativa en comparación con el tope alcanzado en 1996.

En el 2004, mientras que los estudiantes del 8º grado reportaron una disminución significativa en la percepción de la disponibilidad tanto de crack como de cocaína en polvo, los estudiantes del 12º grado informaron un aumento significativo en la misma.

Grupo de Trabajo de Epidemiología en la Comunidad (CEWG, por sus siglas en inglés)
En el 2002, el uso de cocaína/crack fue endémico en casi todas las 21 áreas del CEWG. Las tasas de mención de cocaína en las salas de emergencia fueron más altas que para cualquier otra droga en 17 de las áreas del CEWG. Las tasas de mención de la cocaína como razón para acudir a las salas de emergencia aumentaron de manera significativa entre el 2001 y el 2002 en Baltimore, encontrándose las más altas en Chicago, Filadelfia, Atlanta, Baltimore, Miami, Newark, Detroit y Nueva York.

De acuerdo con una fuente de datos federales, en el 2001 las menciones de muertes relacionadas con la cocaína fueron particularmente altas en Chicago, Baltimore, Dallas, Newark, San Antonio, Atlanta, Boston, Denver, San Francisco y Nueva York. Los datos de los informes de los médicos forenses locales señalaron a Detroit, Filadelfia, Miami, y Phoenix como los lugares con las tasas más altas de muertes relacionadas con la cocaína en el período del 2000 al 2002.

Las admisiones a tratamientos por uso primario de cocaína en el 2003 fueron altas en 9 de las 21 áreas del CEWG (Atlanta, Miami, Nueva Orleáns, St. Louis, Washington, DC, Filadelfia, Texas, Detroit, e Illinois). En el 2003, casi la mitad de los detenidos del sexo masculino en Atlanta, Nueva Orleáns y Chicago tuvieron resultados positivos en las pruebas para el uso de cocaína.

En el 2002, la Administración para el Control de los Estupefacientes (DEA, por sus siglas en inglés) confiscó 61.594 kilos de cocaína en todo el país, es decir, un 3.6 por ciento más que en el 2001 y un 35.9 por ciento más que en 1995.

Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH, por sus siglas en inglés)
En el 2003, 34.9 millones de americanos mayores de 12 años informaron haber usado cocaína alguna vez en la vida y de éstos, 7.9 millones reportaron haber usado crack. Alrededor de 5.9 millones reportaron uso anual de cocaína y de éstos, 1.4 millones informaron haber usado crack. Alrededor de 2.3 millones informaron haber usado cocaína en los últimos 30 días, y de éstos, 604.000 informaron haber usado crack.

El porcentaje de jóvenes entre 12 y 17 años que reportaron haber usado cocaína alguna vez en la vida fue del 2.6 por ciento en el 2003. Entre los adultos jóvenes de 18 a 25 años, la tasa fue del 15 por ciento, es decir, no hubo una diferencia significativa con respecto al año anterior. Sin embargo, en el caso de cocaína crack, hubo una disminución estadísticamente significativa en la tasa de uso en la vida entre los jóvenes de 12 a 17 años de edad.

La Marihuana





La marihuana es la droga ilícita de uso más difundido en los Estados Unidos. Es una mezcla café verdosa de flores, tallos, semillas y hojas secas y picadas de la planta del cáñamo canabis sativa, que generalmente se fuma en forma de cigarrillo (porros, canutos, churros o en inglés "joints"), o en pipa ("bong"). También se la fuma en "blunts", que son puros o cigarros a los que se les saca el tabaco y se los rellena con marihuana, a menudo mezclada con otra droga. También se puede usar mezclada con la comida o como una infusión. Su forma más concentrada y resinosa se llama hachís y como líquido negro pegajoso se conoce como aceite de hachís. El humo de la marihuana tiene un olor pungente característico, que es usualmente agridulce. Hay innumerables términos callejeros para la marihuana incluyendo hierba, pasto, maría, en español, y pot, herb, weed, grass widow, ganja, y hash, en inglés, así como términos derivados de variedades de canabis con marcas registradas como, Northern Lights®, Fruity Juice®, Afgani #1®, y diversas variedades de Skunk.

El químico activo principal en la marihuana es el delta-9-tetrahidrocanabinol (THC, por sus siglas en inglés). Las membranas de ciertas células nerviosas en el cerebro contienen receptores de proteína que captan el THC. Una vez que el THC se une al receptor, el TCH lanza una serie de reacciones celulares que llevan al "high" o euforia que los usuarios experimentan cuando fuman marihuana.
Alcance del uso

En el 2001, hubo alrededor de 12 millones de usuarios nuevos de marihuana. Este número es similar al número de usuarios nuevos por cada año desde 1995 pero por encima del número de usuarios nuevos en 1990 (1.6 millones). En el 2002, más de 14 millones de americanos de 12 años en adelante, usaron la marihuana por lo menos una vez en el mes anterior a la encuesta, y el 12.2 por ciento de los usuarios de marihuana del año anterior usaron marihuana por lo menos 300 días en los últimos 12 meses. Esto significa que 3.1 millones de personas consumieron marihuana a diario, o casi a diario, en un período de 12 meses(1).

El porcentaje de jóvenes entre 12 y 17 años que había usado marihuana alguna vez en su vida declinó un poco del 2001 al 2002 (del 21.9 por ciento al 20.6 por ciento). Entre los adultos de 18 a 25 años, la tasa aumentó un poco, de 53.0 por ciento a 53.8 por ciento en el 2002. El porcentaje de adultos jóvenes de 18 a 25 años que alguna vez probaron la marihuana fue del 5.1 por ciento en 1965, pero aumentó continuamente hasta llegar al 54.4 por ciento en 1982. Aunque la tasa para los adultos jóvenes disminuyó algo de 1982 a 1993, no bajó del 43 por ciento, y de hecho, ascendió al 53.8 por ciento en el 2002.

El 42 por ciento de jóvenes de 12 ó 13 años y el 24.1 por ciento de 16 ó 17 años veían como un gran riesgo el fumar marihuana una vez al mes. Un poco más de la mitad de los jóvenes de 12 a 17 años indicaron que era relativamente fácil o muy fácil obtener marihuana, pero solamente el 26.0 por ciento de los adolescentes de 12 ó 13 años pensaban lo mismo. Sin embargo, el 79.0 por ciento de los jóvenes de 16 ó 17 años dijeron que sería relativamente fácil o muy fácil obtener marihuana.

La prevalencia del uso de la marihuana en la vida, en el año anterior y en el mes anterior disminuyó entre los estudiantes del 8º, 10º y 12º grado en el 2003. Sin embargo, la disminución de la prevalencia en los 12 meses sólo fue estadísticamente significativa en el caso de los estudiantes del 8º grado; el uso en el año anterior ha disminuido en casi un tercio desde 1996. Los tres grados muestran un aumento en el riesgo percibido del uso regular de marihuana. Este hallazgo representa un cambio en la percepción que es bienvenido, ya que había estado en descenso en los tres grados en los últimos uno o dos años.

En el 2002, la marihuana ocupó el tercer lugar en la lista de las drogas abusadas que más comúnmente se reportaron durante visitas a las salas de emergencia ubicadas en la parte continental de los Estados Unidos. Las menciones de la marihuana aumentaron significativamente (24 por ciento) del 2000 al 2002, pero no han demostrado aumento significativo desde el 2001. Teniendo en cuenta los cambios poblacionales, las menciones de marihuana aumentaron un 139 por ciento de 1995 al 2002.

Efectos en el cerebro

Los científicos han aprendido mucho sobre cómo el THC actúa en el cerebro para producir sus muchos efectos. Cuando una persona fuma marihuana, el THC pasa rápidamente de los pulmones a la corriente sanguínea, que transporta el químico a los órganos en todo el cuerpo, incluyendo el cerebro.

En el cerebro, el THC se conecta a sitios específicos en las células nerviosas llamados receptores de canabinoides, e influye en la actividad de dichas células. Algunas áreas del cerebro tienen muchos receptores de canabinoides; otras tienen pocos o ninguno. Muchos receptores de canabinoides se encuentran en las partes del cerebro que influyen en el placer, la memoria, el pensamiento, la concentración, las percepciones sensoriales y del tiempo, y en el movimiento coordinado.

Los efectos a corto plazo del uso de la marihuana pueden incluir problemas de la memoria y el aprendizaje; percepción distorsionada; dificultades para pensar y solucionar problemas; pérdida de la coordinación; y un aumento del ritmo cardiaco. Los hallazgos de las investigaciones sobre el uso crónico de la marihuana indican que hay algunos cambios en el cerebro similares a aquellos que se ven después del uso a largo plazo de otras drogas de abuso. Por ejemplo, la interrupción de la administración de canabinoides (el THC o formas sintéticas del THC) a animales que han sido expuestos crónicamente al químico, produce un aumento en la activación del sistema de repuesta al estrés y cambios en la actividad de las células nerviosas que contienen dopamina. Las neuronas que contienen dopamina están involucradas en la regulación de la motivación y la compensación, y están directamente o indirectamente afectadas por todas las drogas de abuso.

Efectos en el corazón

Un estudio ha indicado que el riesgo de que un usuario sufra un ataque al corazón se cuadruplica en la primera hora después de haber fumado marihuana (8). Los científicos sugieren que tal efecto puede ocurrir debido a los efectos de la marihuana sobre la presión arterial y el ritmo cardíaco y la reducción en la capacidad de la sangre para transportar oxígeno.

Efectos en los pulmones

En un estudio de 450 personas se encontró que quienes fumaban marihuana frecuentemente pero no fumaban tabaco tenían más problemas de salud y perdían más días de trabajo que los que no fumaban. Muchos de los días adicionales de enfermedad entre los fumadores de marihuana que participaron en el estudio fueron por enfermedades respiratorias.

Aún el uso infrecuente puede causar irritación y ardor en la boca y en la garganta, a menudo acompañados de una tos fuerte. Alguien que fuma marihuana regularmente puede tener muchos de los mismos problemas respiratorios que los fumadores de tabaco, como tos y producción de flema a diario, mayor frecuencia de enfermedades agudas del pecho, riesgo mayor de infecciones pulmonares, y mayor tendencia a la obstrucción de las vías respiratorias. Fumar marihuana también aumenta la probabilidad de desarrollar cáncer de la cabeza o del cuello, y mientras más marihuana se fuma, mayor es la probabilidad. Un estudio que comparó 173 pacientes con cáncer y 176 personas saludables produjo fuerte evidencia de que el fumar marihuana duplica o triplica el riesgo de estos tipos de cáncer.

El uso de la marihuana también tiene el potencial para promover el cáncer de los pulmones y otras partes de las vías respiratorias debido a los irritantes y carcinógenos que contiene. De hecho, el humo de la marihuana contiene entre 50 y 70 por ciento más hidrocarburos carcinógenos que el humo del tabaco. También produce altos niveles de una enzima que convierte ciertos hidrocarburos a su forma carcinógena, niveles que pueden acelerar los cambios que finalmente producen las células malignas. Los usuarios de marihuana generalmente inhalan más profundamente y sostienen su respiración más tiempo que los fumadores de tabaco, lo que aumenta la exposición de los pulmones al humo carcinógeno. Estos hechos sugieren que, fumada por fumada, la marihuana puede aumentar el riesgo de cáncer aún más que el tabaco.

Otros efectos en la salud

Algunos de los efectos adversos de la marihuana en la salud pueden ocurrir porque el THC deteriora la habilidad del sistema inmunológico para combatir enfermedades infecciosas y el cáncer. En experimentos de laboratorio exponiendo células animales y humanas al THC, o a otros ingredientes de la marihuana, se encontró que las reacciones normales de prevención de enfermedades estaban inhibidas en muchos tipos clave de células inmunológicas. En otros estudios, los ratones expuestos al THC o a sustancias relacionadas tenían más probabilidad de desarrollar infecciones bacterianas y tumores que los ratones no expuestos.

Efectos del uso fuerte de la marihuana en el aprendizaje y la conducta social

La depresión, la ansiedad, y las alteraciones en la personalidad han sido asociadas con el uso de marihuana. Las investigaciones demuestran claramente que la marihuana tiene el potencial de causar problemas en la vida cotidiana o empeorar los problemas actuales del usuario. Ya que la marihuana afecta la habilidad para aprender y recordar información, mientras más marihuana use una persona, mayor es la probabilidad de que se retrase en la adquisición de habilidades intelectuales, laborales o sociales. Es más, las investigaciones han demostrado que el impacto adverso de la marihuana sobre la memoria y el aprendizaje puede durar días o semanas después de que los efectos agudos de la droga han desaparecido.

Los estudiantes que fuman marihuana obtienen notas más bajas y tienen menos posibilidad de graduarse de la escuela secundaria, en comparación con sus compañeros que no fuman. Un estudio de 129 estudiantes universitarios encontró que en los usuarios establecidos de marihuana (aquellos que fumaron la droga por lo menos 27 de los 30 días anteriores), las habilidades críticas relacionadas a la atención, memoria y aprendizaje sufrieron un deterioro significante aún después de no haber usado la droga por lo menos 24 horas. Los usuarios establecidos de marihuana que participaron en el estudio tuvieron más problemas para mantener o cambiar la atención, así como para registrar, organizar y usar la información, que los participantes del estudio que habían usado marihuana durante no más de 3 de los 30 días anteriores. Por lo tanto, alguien que fuma marihuana todos los días puede estar funcionando continuamente a un nivel intelectual reducido.

Más recientemente, tomando un grupo de usuarios de marihuana establecidos por largo tiempo, los mismos investigadores demostraron que su habilidad para recordar palabras de una lista continuó deteriorada una semana después de haber dejado de usar la marihuana, pero se normalizó a las cuatro semanas. Por lo tanto, es posible que algunas habilidades cognitivas se puedan restaurar en las personas que dejen de fumar marihuana, aún después de un uso arraigado por largo tiempo.

Es más probable que los trabajadores que fuman marihuana tengan problemas en el trabajo que sus colegas que no la fuman. Varios estudios asocian el hábito de fumar marihuana de un trabajador con un aumento en las ausencias, retrasos, accidentes, reclamos al seguro ocupacional, y cambios de trabajo. Un estudio de trabajadores municipales encontró que los empleados que usaban marihuana dentro o fuera del trabajo reportaron más "comportamientos de aislamiento" (como dejar el trabajo sin permiso, soñar despierto, usar el tiempo de trabajo para asuntos personales, y evadir sus responsabilidades laborales), que afectan adversamente la productividad y la moral. En otro estudio, los usuarios de marihuana reportaron que el uso de la droga perjudicaba varias medidas importantes del rendimiento en la vida incluyendo las habilidades cognitivas, el estatus profesional, la vida social, y la salud física y mental.

Efectos en el embarazo

Las investigaciones han demostrado que los bebés nacidos de mujeres que usaron marihuana durante sus embarazos muestran respuestas alteradas a estímulos visuales, trémulo acrecentado, y llanto agudo, lo que puede indicar problemas con el desarrollo neurológico. Durante la infancia y los años pre-escolares, se ha observado que los niños expuestos a la marihuana tienen más problemas de conducta y más dificultad para realizar tareas de percepción visual, comprensión de lenguaje, atención sostenida, y de memoria. En el colegio, estos niños tienden a exhibir un déficit en sus habilidades para tomar decisiones, su memoria y su capacidad para permanecer atentos.

Potencial de adicción

El uso a largo plazo de la marihuana puede llevar a algunas personas a la adicción; es decir, a usar la droga compulsivamente, aún cuando interfiere con las actividades familiares, en la escuela, el trabajo y las recreativas. El deseo por la droga y los síntomas del síndrome de abstinencia pueden hacer que los fumadores de marihuana a largo plazo tengan problemas para dejar de usar la droga. Las personas que tratan de dejarla reportan irritabilidad, dificultad para dormir y ansiedad(38). En las pruebas psicológicas, también muestran un aumento en la agresividad que llega a su punto máximo aproximadamente una semana después de haber usado la droga por última vez.

Vulnerabilidad genética

Los científicos han encontrado que la genética puede influir en que una persona tenga sensaciones positivas o negativas después de haber fumado marihuana. Un estudio de 1997 mostró que gemelos varones idénticos tenían más probabilidad de reportar respuestas similares al uso de la marihuana que gemelos varones fraternales (no idénticos), lo que indica que hay una base genética para sus respuestas a la droga. (Los gemelos idénticos comparten todos sus genes.)

También se descubrió que el ambiente familiar o aquel que los gemelos compartían antes de cumplir los 18 años no tenía influencia alguna discernible en sus respuestas a la marihuana. Sin embargo, se encontró que ciertos factores ambientales como la disponibilidad de la marihuana, las expectativas sobre cómo la droga les afectaría, la influencia de los amigos y los contactos sociales, y otros factores que diferencian las experiencias de los gemelos idénticos tienen un efecto importante

Tratamientos para el abuso de la marihuana

Los datos más recientes sobre tratamientos indican que en el 2000, la marihuana era la droga de abuso más común, en alrededor del 15 por ciento (236,638) de todas las admisiones a establecimientos para el tratamiento de la drogadicción en los Estados Unidos. Las admisiones por marihuana eran principalmente varones (76 por ciento), de raza blanca (57 por ciento), y jóvenes (el 46 por ciento eran menores de 20 años). Aquellos en tratamiento por uso primordialmente de la marihuana, comenzaron a usarla a una edad temprana; el 56 por ciento la habían usado antes de los 14 años y el 92 por ciento antes de los 18.

Un estudio de los usuarios adultos de marihuana encontró que había beneficios similares entre un tratamiento de 14 sesiones de terapia cognitiva-conductual realizada en grupo y un tratamiento de 2 sesiones individuales que incluía entrevistas de motivación y consejos sobre cómo reducir el uso de la marihuana. La mayoría de participantes eran hombres de alrededor de 30 años, que habían fumado marihuana a diario por más de 10 años. Al aumentar el conocimiento de los pacientes sobre los factores que fomentan el uso de la marihuana, ambos tratamientos buscaban ayudar a los pacientes a crear estrategias para evitar este comportamiento. El uso, los síntomas de dependencia y los problemas psicosociales disminuyeron por lo menos por un año después de ambos tratamientos. Alrededor del 30 por ciento de los usuarios mantuvieron la abstinencia durante el último período de 3 meses de seguimiento.

Otro estudio sugiere que darles incentivos a los pacientes en forma de vales o comprobantes que pueden canjear por bienes como boletos para el cine, equipos de deportes o entrenamiento vocacional, puede mejorar los resultados del tratamiento.

Aunque actualmente no existen medicamentos para tratar el abuso de la marihuana, los descubrimientos recientes sobre cómo trabajan los receptores del THC han aumentado la posibilidad de eventualmente desarrollar un medicamento que bloquee los efectos intoxicantes del THC. Tal medicamento podría utilizarse para prevenir una recaída en el abuso de la marihuana al reducir o eliminar su atractivo
El estudio de observación del futuro financiado por NIDA evalúa anualmente el uso de drogas por estudiantes de 8%, 10% y 12% grados de secundaria y adultos jóvenes en todo el país. Después de disminuir por más de una década, el uso de marihuana entre los estudiantes comenzó a aumentar a principios del decenio de los 90. Entre 1996 y 1997, el uso de marihuana al menos una vez (uso durante la vida) por los estudiantes de 10° y 12° grados aumentó, continuando la tendencia observada en años recientes. La tasa de uso de marihuana durante la vida es la mayor que se ha registrado desde 1987, pero todas las tasas de uso permanecen bien por debajo de las observadas a fines de los años 70 y principios de los 80. El uso de marihuana durante el último año y durante el último mes no cambió significativamente entre 1996 y 1997 en ninguno de los tres grados, lo que sugiere que podrían estarse moderando los marcados aumentos de los años recientes. El número de estudiantes que usaron marihuana a diario en el último mes aumentó entre los estudiantes de 12° grado, pero disminuyó entre los de 8° grado; este modelo de aumento en el uso por los estudiantes mayores y de estabilidad o disminución en el uso por los estudiantes más jóvenes se observó en varios indicadores en el estudio realizado en 1997.

El Tabaco y Los Niños

La adicción a la nicotina de los niños que fuman cigarros (cigarrette), mastican tabaco sin humo y usan puros (cigars) es un problema serio de salud pública.

Datos sobre los adolescentes que fuman:
- Alrededor de 3 millones de adolescentes fuman en los EEUU.
- Aproximadamente 3,000 adolescentes comienzan a fumar cada día y una tercera parte de ellos morirá prematuramente de una enfermedad relacionada con el fumar (Sociedad Americana del Cáncer).
- Los estudiantes de escuela superior o secundaria que fuman cigarros (cigarettes) están más dispuestos a correr otros riesgos como el ignorar el uso de los cinturones de seguridad, envolverse en peleas físicas, portar armas y tener relaciones sexuales a una edad temprana.
- El tabaco está considerado como la "droga portal" que puede llevar al alcohol, marijuana y a el uso de otras drogas ilegales.
- La mayoría de los adultos que fuman comenzaron a fumar antes de llegar a los 18 años.
- El uso del tabaco continúa siendo la causa más común de enfermedad y muerte que se puede evitar en los Estados Unidos.
- El fumar cigarros (cigarette) y el uso del tabaco están asociados con muchos tipos de cáncer.
- El fumar es la causa mayor de las enfermedades de los pulmones y del corazón.
- El fumar empeora los problemas médicos existentes, como el asma, la alta presión y la diabetes.
- Mientras más temprano una persona comienza a fumar, mayor es el riesgo que corre su salud y más dificil se le hace dejarlo.

Los niños que corren el MAYOR riesgo de usar Tabaco:
- Tienen padres, hermanos o amigos que fuman
- Exhiben características tales como el endurecimiento y tratan de actuar como adultos
- Niegan los efectos dañinos del tabaco
- Poseen pocas destrezas para hacerle frente a la vida y el tabaco les alivia el estrés
- Tienen una baja autoestima y depresión
- Tienen un rendimiento académico pobre, especialmente las niñas
- Se dejan influenciar por los anuncios que relacionan el fumar cigarros (cigarettes) con estar bien delgados y/o sufren de desórdenes del comer.

Lo que pueden hacer los padres para evitar el uso del Tabaco:
- Los padres son los modelos del ejemplo. Si usted fuma, deje de fumar. Si no ha dejado de fumar, no fume frente a sus hijos y dígale que usted siente mucho el haber empezado a fumar.
- No permita que se fume en su casa y haga respetar su regla de No Fumar.
- Pregunte si se habla acerca del tabaco en la escuela.
- Pregunte acerca del uso del tabaco por los amigos; ensalce a los niños que no fuman.
- No permita que sus niños manejen los materiales de fumar.
- No permita que sus niños jueguen con cigarros (cigarettes) de dulce. Son símbolos de cigarros reales y los niños pequeños que los usan tienen mayor tendencia a fumar.
- Respalde los esfuerzos de no fumar de la escuela y la comunidad e informe a los oficiales escolares que usted espera que ellos hagan cumplir la política de no fumar.
- Haga que el tabaco no esté disponible para los niños y adolescentes-- respalde el aumento en las contribuciones sobre el tabaco, las licencias a vendedores y la prohibición de las máquinas que venden cigarros sin atención personal.
- Discuta con sus niños las imágenes falsas y engañosas que se usan en los anuncios y películas donde presentan el acto de fumar como glamoroso, saludable, sensual y maduro.
- Enfatice los efectos negativos a corto plazo tales como el mal olor en la boca, los dedos amarillos, la ropa apestosa, la respiración corta y la disminución del rendimiento en los deportes.
- Enfatice que la nicotina es adictiva. Ayude a los niños a decir "No" al tabaco mediante juegos representando situaciones en las que los pares les ofrecen tabaco.

Si su niño o adolescente ya ha comenzado a usar tabaco, los siguientes pasos pueden ayudarlo a que lo deje:
- Aconséjele a él/ella que deje de fumar. No lo enfrente, déle soporte moral y sea respetuoso.
- Asístalo en sus esfuerzos para dejar de fumar y exprésele su deseo de ayudarlo.
- Provea materiales educativos.
- Ayude a su joven a poder identificar las razones personales pertinentes para dejarlo.
- Si usted fuma, póngase de acuerdo con su hijo para dejar de fumar y negocie una fecha para hacerlo.
- Reclute la ayuda del pediatra del niño o del médico de familia para que ayude al niño a dejar de fumar.
- Si el niño está usando otras drogas y/o el alcohol o hay problemas con desórdenes del humor u otros desórdenes, la evaluación por un psiquiatra de niños y adolescentes u otro profesional de la salud mental puede ser lo indicado.

El Suicidio en los Adolescentes

El suicidio entre los adolescentes ha tenido un aumento dramático recientemente a través de la nación. Cada año miles de adolescentes se suicidan en los Estados Unidos. El suicidio es la tercera causa de muerte más frecuente para los jóvenes de entre 15 a 24 años de edad, y la sexta causa de muerte para aquellos de entre 5 a 14 años.

Los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas de sí mismos, presión para lograr éxito, incertidumbre financiera y otros miedos mientras van creciendo. Para algunos adolescentes el divorcio, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros o las mudanzas a otras nuevas comunidades pueden perturbarlos e intensificarles las dudas acerca de sí mismos. Para algunos adolescentes, el suicidio aparenta ser una solución a sus problemas y al estrés.
La depresión y las tendencias suicidas son desórdenes mentales que se pueden tratar. Hay que reconocer y diagnosticar la presencia de esas condiciones tanto en niños como en adolescentes y se debe desarrollar un plan de tratamiento apropiado. Cuando hay duda en los padres de que el niño o el joven pueda tener un problema serio, un examen siquiátrico puede ser de gran ayuda.

Muchos de los síntomas de las tendencias suicidas son similares a los de la depresión. Los padres deben de estar conscientes de las siguientes señales que pueden indicar que el adolescente está contemplando el suicidio:
• cambios en los hábitos de dormir y de comer
• retraimiento de sus amigos, de su familia o de sus actividades habituales
• actuaciones violentas, comportamiento rebelde o el escaparse de la casa
• uso de drogas o de bebidas alcohólicas
• abandono fuera de lo común en su apariencia personal
• cambios pronunciados en su personalidad
• aburrimiento persistente, dificultad para concentrarse, o deterioro en la calidad de su trabajo escolar
• quejas frecuentes de síntomas físicos, tales como: los dolores de cabeza, de estómago y fatiga, que están por lo general asociados con el estado emocional del joven
• pérdida de interés en sus pasatiempos y otras distracciones
• poca tolerancia de los elogios o los premios

Un adolescente que está contemplando el suicidio también puede:
• quejarse de ser una persona mala o de sentirse abominable
• lanzar indirectas como: no les seguiré siendo un problema, nada me importa, para qué molestarse o no te veré otra vez
• poner en orden sus asuntos, por ejemplo: regalar sus posesiones favoritas, limpiar su cuarto, botar papeles o cosas importantes, etc.
• ponerse muy contento después de un período de depresión
• tener síntomas de sicosis (alucinaciones o pensamientos extraños)

Si el niño o adolescente dice yo me quiero matar o yo me voy a suicidar, tómelo muy en serio y llévelo de inmediato a un profesional de la salud mental capacitado. La gente a menudo se siente incómoda hablando sobre la muerte. Sin embargo, puede ser muy útil el preguntarle al joven si está deprimido o pensando en el suicidio. Esto no ha de ponerle ideas en la cabeza, por el contrario, esto le indicará que hay alguien que se preocupa por él y que le da la oportunidad de hablar acerca de sus problemas.

Si el niño o adolescente dice yo me quiero matar o yo me voy a suicidar, tómelo muy en serio y llévelo de inmediato a un profesional de la salud mental capacitado. La gente a menudo se siente incómoda hablando sobre la muerte. Sin embargo, puede ser muy útil el preguntarle al joven si está deprimido o pensando en el suicidio. Esto no ha de ponerle ideas en la cabeza, por el contrario, esto le indicará que hay alguien que se preocupa por él y que le da la oportunidad de hablar acerca de sus problemas.

Si una o más de estas señales ocurre, los padres necesitan hablar con su niño acerca de su preocupación y deben de buscar ayuda profesional cuando persiste su preocupación. Con el apoyo moral de la familia y con tratamiento profesional, los niños y adolescentes con tendencias suicidas se pueden recuperar y regresar a un camino más saludable de desarrollo.